La juventud, ¿para qué? (De la ?sub-importancia? del voto joven)

(Publicado en Artículos el 10 de octubre, 2004)

Ponencia presentada en el Forodebate "Juventud y Elecciones Municipales 2004" (octubre 6 de 2004), organizada por  Nueva Generación de El Nuevo Diario, con el apoyo de Grupo Cívico Ética y Transparencia, Grupo Fundemos y la Universidad Americana; y con la participación especial de los candidatos a la Alcaldía de Managua de los partidos: FSLN, APRE, PLI, AC, MSL, CCN. Auditorio Central, Universidad Americana, UAM. Managua, Nicaragua.
 

Determinar o medir la importancia de la juventud en las elecciones a través de cifras puede resultar en telarañas confusas. Sin olvidar que aproximadamente tres de cada cinco votantes es joven, resulta más certero recordar que “una sociedad que aísla a sus jóvenes (…) está condenada a desangrarse”[1].

Nicaragua es un país de gente joven. Las cifras de diferentes organizaciones demuestran que la edad promedio del nicaragüense es muy baja, lo que significa que la juventud (y comprendiendo juventud como aquellos menores de 30 años, como lo establece la ONU) representa un altísimo porcentaje de los votos totales en nuestro país. Según las proyecciones del Consejo Supremo Electoral, para estas elecciones municipales, sólo en el municipio de Managua votarán un poco más de 650 mil personas, de las cuales, entre un 50, 60%, es decir, 350 mil, 400 mil votantes son jóvenes. Los jóvenes no sólo votan cada cuatro años, sino que, siendo mayoría poblacional, son los que legitiman la actuación de cada funcionario electo. Así, el partido o los candidatos que desconozcan y den la espalda a este gran sector de electores, cuya cifra, en matemáticas electorales simples, no es nada despreciable, cometen un error político de proporciones titánicas.

Lo preocupante es que, según un estudio de CINCO[2] para las elecciones del 2001, el desinterés por la política en el segmento juvenil alcanza el 86.3%. Estos datos chocan con aquellos que dicen que Nicaragua es uno de los países con uno de los records más altos de participación electoral en América Latina, con un promedio de asistencia a las votaciones superior al 70% sin votación obligatoria. ¿Pero cuál es la realidad cuando los comentarios comunes de los jóvenes son, por citar un ejemplo, que “los políticos sólo ven a los jóvenes como la fiesta y no como invitados y no pueden vivir sin el voto juvenil porque somos la mayoría de la población”?

Sobre la apatía juvenil en las elecciones hablará mi compañera María Félix (ver al final de esta página las demás ponencias), por lo que me limito a mencionar que hay una clara deficiencia en la calidad de las plataformas y programas electorales que, además de ser defectuosos e incompletos, ofrecen pocas promesas reales a los jóvenes. Como afirma el sociólogo mexicano Gustavo Garabito Ballesteros, para los aspirantes al poder, la juventud es sólo la etapa de la alegría y del desenfreno. A pesar de que es evidente que hay problemas juveniles muy graves y que merecen una atención urgente, las posibles soluciones no son propuestas por los candidatos: el desempleo, las madres solteras, los espacios de poder y decisión para jóvenes, además de los más conocidos, drogadicción y pandillas, quedan en el olvido.

Los candidatos no pueden obviar que nuestra pobreza hace que los jóvenes lleguemos a la adultez cada vez más tempranamente, por lo que no pueden conformarse con la idea de joven que únicamente sirva para facilitar votos. No es suficiente fingir ser simpáticos al dirigirse a la juventud, y lanzar propuestas “juveniles”, si consideran a la juventud como sinónimo de inmadurez y jovialidad. Recuerden, amigos candidatos, que la juventud no es un tiempo de la vida, sino un estado del espíritu y que no sólo basta con ser joven o querer ser joven, sino que es preciso estar borracho de juventud.

En Nicaragua es preciso cambiar la forma de hacer política “por” y “en nombre” de los jóvenes. No se trata de jugar con las palabras y decir que, “como somos una Nación joven, los esfuerzos deben ser dirigidos exclusivamente hacia la juventud”. El anterior es un silogismo bien construido, interesante y que da mucho que pensar y desear, pero también es un silogismo falso, pues el mayor compromiso de un candidato hacia la juventud es ser profesional en lo que hace, es decir, ser honesto, eficiente, responsable. Estos ideales son los que todo joven desea ver en su candidato, así, el compromiso se torna bastante sencillo: incluir en su cabeza las expectativas existentes en la cabeza de los jóvenes.

El deseo de las nuevas generaciones es que las generaciones que nos anteceden no hayan perdido la brújula. La importancia de la juventud tiene múltiples dimensiones, muchas antagónicas con esa degeneración en que se ha tornado la política actual. Sin embargo, vale la pena recordar la frase tan trillada, pero no por eso menos cierta, de que la juventud es el futuro del país, y modificando esta premisa y actualizándola, decir que somos el presente de la nación.

Quiero hacer un paréntesis. Leyendo ayer el periódico, algo en mí se derrumbo estrepitosamente. En una página se mostraban las tendencias de voto para las elecciones del próximo mes que, aunque yo no considere que sean así, otros las consideran definitivas a estas alturas. Lo impactante y doloroso fue darle vuelta a esa página y leer, en letras grandes, “Juventud burlada”, refiriéndose a jóvenes amigos del Consejo de la Juventud que quedaron esperando a los candidatos para un encuentro similar al que estamos realizando el día de hoy. Esto me hizo cuestionarme si es que, ahora que las tendencias son “fijas”, la juventud ha dejado de importarle a los candidatos. Lo cual nos lleva a algo apocalíptico: si los candidatos piensan que el voto del joven es un producto de mercado que se busca cuando hay necesidad, se compra, se usa y después se olvida, entonces, ¿Hacia donde vamos como sociedad? ¿Hacia donde apunta nuestro sistema político? ¿En dónde estamos? Y finalmente, ¿para qué la juventud?

Debe preocuparnos que las respuestas a las interrogantes anteriores son respondidas con la presencia de los candidatos el día de hoy. Este foro no se puede catalogar como un éxito o un fracaso por sí mismo, pues su verdadera naturaleza es la de un simple espejo en el cual se reflejan las verdaderas intenciones de los candidatos a alcaldes para con la juventud, así como la importancia de esta última en las aspiraciones de cada uno.

No olvidemos que el camino hacia la verdadera juventud lleva toda una vida. Agradecemos la presencia de los candidatos presentes, y sin más preámbulo, le cedo la palabra a mi compañera María Félix. Me limito a recordarles nuevamente a los amigos candidatos que de cada 5 votos que obtengan en noviembre, 3 serán dados por jóvenes. ¿Qué significa la juventud para candidato?

Muchas gracias a todos.

Referencias:

  • [1] Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, en una alocución dirigida a la Conferencia Mundial de Ministros responsables de la Juventud.
  • [2] Semanario Confidencial. AÑO 5/ No. 238/ Del 29 de abril al 5 de mayo de 2001.

Notas:  

  • Leer posteriores comentarios publicados por los periódicos El Nuevo Diario ("Candidatos por Managua en Foro Debate en UAM", clic aquí) y La Prensa ("Candidatos no convencen a los jóvenes", clic aquí).

Demás ponencias presentadas en el evento:

  • "Apertura de nuevos espacios políticos", Sergio Obregón C. (clic aquí).
  • "Juventud y apatía electoral", María Félix Estrada A. (clic aquí).
  • "Alertando la conciencia de la juventud", Onofre Guevara López. Palabras de cierre. (Clic aquí)

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© Ulises Juárez Polanco v4 | JP, MD, y UJP | 1,326,511 visitas desde 21/09/2011
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