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Foto: Ulises Juárez Polanco
Ulises Juárez Polanco
Managua, Nicaragua. 1984
Escritor y traductor.

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La vida diaria (12 MAR):

"La cobardía, ¿qué es? ¿Por qué ando pensando en ella día y noche, revisando cada recodo de mi vida para encontrar la rajadura por donde entró... si acaso entró?" W.L.

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Historia de mis zapatos azules
(Publicado en (Sección) Ítaca el 2009-09-01)

Mis zapatos azules

Fue atracción a primera vista: sus curvas fueron el preámbulo al toque palpitante de mi mano enamorada. Los conocí ya adolescentes, y me confiaron, con sinceridad zapatesca, que estaban azules de alegría. ¿Y cómo dudar, si en el primer encuentro cualquier trozo de ellos tenía mayor intensidad que todo el cielo?

Resistieron varios años el ajetreo diario, las lluvias y el lodo, los juegos de pelota, las caminatas cada vez más infrecuentes. Supieron de la frugalidad y el exceso, y hoy agonizan, recordando sus días de infancia, cuando aún eran materia prima allá en el Sur, antes de ser llevados arriba, al Norte, de donde regresaron a casa transformados y con precio, inflado, sólo porque tenían etiqueta en otro idioma que ellos nunca comprendieron.

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Estás en México, DF...
(Publicado en (Sección) Ítaca el 2009-08-31)

Vista aérea Ciudad de México

Visto desde la ventana del avión, el Distrito Federal es un gran monstruo que poco a poco va creciendo sobre terrenos baldíos que esperan inquilinos. Nuevas colonias y urbanizaciones van arrastrando consigo el límite urbano, de por sí ya difuso, de una de las ciudades más grandes del mundo. Algún día, no sabemos cuando pero sabemos que así será, se tragará a México entero.

Cuando el capitán anuncia que inicia el aterrizaje, el smog se divisa como un manto de tela gris sobre la ciudad, capaz de sentirse si uno pudiera sacar las manos del avión. Será en poco el mediodía, pero el smog da la sensación de un atardecer desconsolado; “aquí uno siente todas las estaciones”, te dicen al recibirte, “pero no cae nieve, esa se queda atrapada allá arriba”.

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«La Cabra Antonia» hasta el 28 de agosto
(Publicado en (Sección) Radar el 2009-07-27)

La convocatoria para el V Concurso Nacional de Literatura Infantil "Libros para Niños y Niñas 2009", Premio Literario Infantil "La Cabra Antonia" sigue abierto hasta el 28 de agosto. Para los interesados, pueden descargar las bases haciendo clic en la imagen de abajo:

Convocatoria Libros para Niños

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Un poema de Manolo Cuadra
(Publicado en (Sección) Ítaca el 2009-07-22)

Manolo CuadraUn día de julio como el de hoy, pero en 1957, regresaba Manolo Cuadra a Nicaragua, donde sería derrotado ese mismo noviembre por el cáncer mortal.

Poeta de singular biografía, de mirada triste y solitaria (En las montañas más altas de Quilalí de las Segovias / y en las zonas mortales de estas tierras heroicas, / entre diez y siete compañeros estrechamente unidos por la aventura, / yo, Manolo Cuadra, indio, hijo de indios, / de pies electrizados por un amor de gleba /y ojos en los que asoma el orto de un sol nuevo, / repito que iba / solo ), ahora un autor cuyo olvido editorial poco a poco lo desvanece de la memoria colectiva, especialmente entre los jóvenes.

Para recordarlo, transcribo uno de sus poemas, quizás no el favorito de los críticos, pero sí uno por el cual siempre lo recuerdo, tomado de la recopilación hecha por Julio Valle Castillo y reunida con el título preciso (y precioso) de El gruñido de un bárbaro: visiones y confesiones (Editorial Nueva Nicaragua, 1994). Usando las palabras de Claribel Alegría, quizás este poema ayude a alguno a embalsamar sus heridas.
 

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Marjorie Evasco en español
(Publicado en (Sección) Radar el 2009-07-16)

Portada de Skin of Water, de Marjorie Evasco

Hace unas semanas recibimos de Filipinas un obsequio inesperado de Marjorie Evasco: su libro Skin of Water (Selected Poems). Marjorie, quien escribe en cebuano y inglés, presenta ahora este poemario bilingüe inglés-español, recopilado de las traducciones hechas por poetas de Cuba, España, Nicaragua, Colombia y Filipinas.

Dos poemas del libro, "Animalosa (uno que solo vuela)" y "Ritual de despedida", los tradujimos Francisco Ruiz Udiel y yo, a propósito de la invitación a Marjorie al Festival Internacional de Poesía de Granada de este año. A última hora Marjorie no pudo asistir, pero ya vendrá el próximo año.

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Recordando a Mario Benedetti
(Publicado en (Sección) Radar el 2009-05-30)

CNE: Recordando a Benedetti (afiche)

Escuchar Utopías, poema de Mario Benedetti:  files/benedetti-utopias.mp3

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Mi encuentro con Mario Benedetti
(Publicado en (Sección) Crónicas el 2009-05-30)

Con la muerte de Mario Benedetti se ha dicho y escrito tanto y sin embargo es poco; el dolor es inmenso y el mundo demasiado pequeño para contenerlo. Cuando ingresó al hospital hace unos días, Pilar, la mujer de Saramago, propuso que todos los que quisieran a Mario leyeran sus poemas para que llegaran hasta él como una orquesta protectora, acunándole el sueño y haciéndolo sonreír al despertar. Los lectores no se limitaron a leer sus poemas, también los publicaron masivamente en internet, cadenas y cadenas con fragmentos o poemas completos inundaron todos los rincones, ahuyentando a la muerte y logrando que Mario saliera del hospital.

En realidad, desde que en abril de 2006 falleció Luz, su mujer de seis décadas, la muerte le acechaba. Él mismo confesó que perderla fue el golpe más cruel, que sólo sobrellevó escribiendo. Este último año había entrado y salido tantas veces del hospital con variedad de complicaciones que verlo salir la semana pasada fue una alegría traicionera: Benedetti murió el pasado domingo 17 de mayo y aquí quedamos llorándole, como quien pierde a un padre o al mejor amigo.

A finales de octubre de 2005 tuve el privilegio de conocerlo, gracias a mi entrañable Claribel Alegría, quien me ayudó en una época cuando él ya no recibía a nadie y concedía pocas entrevistas, pues Luz estaba recién internada, víctima del Alzheimer. Una semana antes del encuentro debía telefonearle para confirmar la visita. Cuando le llamé el teléfono estaba dañado y cortó la llamada dos veces, hasta que corrí desesperado dos cuadras hasta encontrar otro, también descompuesto. Y tres más en la siguiente avenida. Uno supone que las Leyes de Murphy son graciosas hasta que se sufre en carne propia estas coincidencias terribles. Así que sólo logré hablar con él hasta el día siguiente, rogando que Benedetti no reconociera la voz que le había cortado tres veces la tarde anterior y presentándome como el joven nicaragüense que quería conocerlo y que cruzaría la frontera de Brasil con Uruguay únicamente para eso. Benedetti aceptó de lo más tranquilo y antes de colgar preguntó con tono cándido si ya había reparado el teléfono, y le escuché sonreír. Esta es la imagen que siempre he tenido de él: a pesar del exilio y las tragedias, aún en medio de su personalidad nostálgica, Benedetti gozaba de un humor saludable, muy reflejado en su obra, por cierto.

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© Ulises Juárez Polanco v3.1 | JP, JC, MD y UJP | 107793 visitas desde 08/07/2005
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